Un juez federal de Seattle dio luz verde parcial a la demanda que Nan Zhong y su hijo Stanley presentaron contra la Universidad de Washington, en un litigio que acusa a varias instituciones de aplicar «prácticas de admisión racialmente discriminatorias que perjudican a los solicitantes asiático-estadounidenses altamente calificados».
El juez James L. Robart concedió en parte y negó en parte la moción de la universidad para desechar el caso. Denegó el intento de descartar los reclamos bajo el Título VI —la ley federal que prohíbe la discriminación racial en instituciones que reciben fondos públicos— mientras desechaba otras partes de la demanda. Según recoge Fox News, la resolución también abordó la inmunidad soberana, que el tribunal determinó fue abrogada para estos reclamos.
«Obtuvimos una resolución alentadora del juez», dijo Nan Zhong. «En efecto, el juez falló a nuestro favor al negar la moción de la universidad. Esto es un desarrollo importante en la demanda: significa que el juez encontró suficientes alegaciones factuales para respaldar nuestra acusación».
La Junta de Regentes de la Universidad de Washington ofreció una lectura distinta del mismo fallo. «Nos complace que el tribunal desechara muchos de los reclamos y a dos de los tres demandantes», señaló un vocero de la institución. «La admisión a la Allen School es muy competitiva y la gran mayoría de los solicitantes de fuera del estado no son admitidos porque, como universidad insignia de Washington, priorizamos a los residentes del estado».
Con la decisión, el caso avanza ahora hacia la etapa de «discovery», en la que la familia Zhong podrá solicitar documentos internos, comunicaciones y datos de admisión de la universidad. Nan Zhong describió ese acceso como el paso «más importante» del litigio.
El caso de Washington es apenas uno de varios frentes: los Zhong también presentaron demandas contra el sistema de la Universidad de California, la Universidad de Michigan y la Universidad de Cornell, con reclamos similares sobre criterios raciales en los procesos de admisión.
Stanley Zhong, hoy de 21 años, se graduó de la Henry M. Gunn High School en Palo Alto, California, con un promedio de 4.42 y un puntaje de 1590 en el SAT. Su caso se hizo conocido después de que fuera rechazado por 16 de las 18 universidades a las que aplicó, incluidas instituciones públicas y privadas de primer nivel, a pesar de ese expediente académico.
El dato importa más que el ruido: no se trata de una victoria definitiva, sino de la superación de un obstáculo procesal que permite que la disputa de fondo —si el mérito académico fue desplazado por criterios raciales— llegue a la etapa de pruebas. La Corte Suprema ya había fallado en 2023 contra el uso de la raza como factor explícito en admisiones universitarias; casos como este ponen a prueba si esa doctrina se traduce en cambios reales dentro de las oficinas de admisión.
Para los defensores de la igualdad ante la ley y del mérito individual, litigios como el de los Zhong son el mecanismo correcto para que las universidad rindan cuentas por sus criterios internos, más allá de los comunicados institucionales. La etapa de discovery, con acceso a datos y comunicaciones internas, será la que determine si la denuncia se sostiene o si, como sugiere la universidad, la explicación es simplemente la escasez de cupos para solicitantes de fuera del estado.



